El salto de Fernando Alonso a Aston Martin: ¿por qué ha fichado por el penúltimo equipo de la parrilla?

El salto de Fernando Alonso a Aston Martin: ¿por qué ha fichado por el penúltimo equipo de la parrilla?

Lo que empezó con Sebastian Vettel abriéndose cuenta en instagram ha acabado provocando un huracán con Fernando Alonso en el mismo centro.

El asturiano está gozando en su versión más ‘troll’, viendo cómo Alpine (y en concreto su jefe Otmar Szafnauer) se autodestruye. El equipo anglofrancés está pagando las traiciones y desprecios que ha acometido contra su último campeón, que ha pasado de ser uno de sus principales activos a uno de sus enemigos más peligrosos.

La marcha por sorpresa del asturiano les ha dejado sin margen de maniobra, y a fecha de edición de este análisis, no tienen un sustituto porque Oscar Piastri, el prometedor piloto que llega de ganar la F3 y la F2 y que era la gran apuesta de Szafnauer, les ha dado la patada a la espera de que McLaren le abra la puerta.

Pero a Alonso le da igual lo que vaya a pasarle a Alpine a partir de ahora. No se puede tratar como opción a quien no te trata como prioridad, por lo que el asturiano debe centrarse ahora en mirar más hacia el box de los coches verdes de Aston Martin, colores que defenderá a partir del año que viene. Y ahí se abre la gran pregunta: ¿qué opciones tiene Alonso de ganar con su nuevo equipo?

Muchos recursos, pocos resultados

Entre los múltiples motivos por los que Alonso ha dejado Alpine es que no vio un proyecto en el que se pudiera confiar. Si el coche de 2021 fue decepcionante en el inicio pero acabó en línea ascendente, el de 2022 ha dado un pequeño salto… para seguir donde estaba. Actualmente, Alpine pelea por la cuarta posición de la clasificación del Mundial de constructores, que es un puesto más que el que logró el año anterior. Insuficiente y con pocos visos de mejorar para 2023.

Aún así, Alonso ha decidido fichar por un equipo que, actualmente, ocupa la penúltima posición de la clasificación general con 20 puntos sumados entre Lance Stroll y Sebastian Vettel: 4 son del hijo del dueño y los otros 16 del tetracampeón del mundo que se retirará a final de año. Sólo Alonso ha sumado un poco más de la mitad, 41, en los 13 Grandes Premios disputados hasta su anuncio.

Es el propio piloto asturiano explicaba, a grandes rasgos, por qué toma semejante riesgo. «He visto cómo el equipo ha atraído sistemáticamente a grandes personas con pedigríes ganadores, y me he dado cuenta del gran compromiso con las nuevas instalaciones y recursos en Silverstone. Nadie en la Fórmula 1 hoy en día está demostrando una mayor visión y un compromiso absoluto con la victoria, y eso lo convierte en una oportunidad realmente emocionante para mí», explicaba el asturiano en el comunicado que sacudió la F1 al explicar su fichaje.

Lawrence Stroll, el dueño, ha metido una ingente cantidad de recursos económicos para levantar Aston Martin. Dicho en román paladino: está soltando volquetes de dinero para ganar como sea.

Los fichajes de gente como Dan Fallows, exdirector de aerodinámica de Red Bull, Martin Whitmarsh, exjefe de equipo de McLaren, o la apuesta por gente que ya estaban como Andrew Green (al que Alpine lleva tentando desde hace meses) garantiza que Alonso no se encontrará con recién llegados o advenedizos que no tienen experiencia en el equipo. Si acaso, Mike Krack, el jefe de equipo, es el que más dudas puede generar.

La pregunta del millón: ¿puede ganar?

Muy pocos confían en ver ganar a Aston Martin en 2023. Ni siquiera copiar ideas de Red Bull (Fallows se trajo algunas cuando fichó desde Red Bull) les ha servido para dar el salto, si bien no queda claro si los pobres resultados son culpa de los pilotos o del propio coche.

Quien crea que Alonso va a ganar en la primera cita vestido de verde, se equivoca. La lógica de la Fórmula 1 invita a pensar que, incluso, no volverá a ganar nunca más, salvo que haya alguna carrera loca. El objetivo de Aston Martin no es llegar a corto plazo a pelear con Red Bull, Ferrari o Mercedes, pero sí a medio plazo: ahí es donde entra la figura de Alonso.

La experiencia acumulada por el asturiano, lo que puede enseñar sobre protocolos, rutinas de trabajo y capacidad técnica al equipo va mucho más allá de los resultados en sí. Aston Martin no va a pasar del penúltimo al primer puesto si no es subiendo varios escalones antes. Y eso requiere tiempo: el contrato de Alonso es «multianual» y, por tanto, hay margen… ¿pero será suficiente?

De ‘El Plan’ a ‘La Misión’

Las redes sociales ya han cambiado ‘El Plan’, ese presunto camino que había ideado Alpine para alcanzar el éxito, por ‘La Misión’, que será el desafío que debe asumir Alonso a partir de ahora.

El objetivo de poner a Aston Martin en órbita como uno de los equipos referentes será, más que posiblemente, su última contribución a la F1 antes de retirarse para sus próximos objetivos, bien sea conseguir las 500 millas de Indianápolis, bien volver al Dakar, bien probar otra competición. El reto que tiene por delante es tan difícil como apetecible, aunque ganar, a día de hoy, sea una misión… imposible.

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